Baraka es una antigua palabra sufí que puede traducirse como “bendición”, “aliento” o “esencia de vida”. La película fue rodada en cinco continentes y 24 países, entre ellos Tanzania, China, Brasil, Japón, Kuwait, Camboya, Irán y Nepal, además de distintos lugares de Estados Unidos y Europa.
Al captar las glorias y calamidades que la naturaleza y el ser humano han traído al planeta, Baraka construye una experiencia audiovisual sobre la interacción entre la Tierra y la humanidad. La película evita la narración verbal y propone un recorrido basado en imágenes, sonidos, ritmos y contrastes.
Aclamado documental sobre la naturaleza del planeta Tierra, la obra observa la diversidad de culturas y costumbres humanas y las formas en que las sociedades se relacionan con su medio ambiente. La fragilidad de la vida humana se contrapone con la grandeza de sus obras y con las huellas de desigualdad y transformación del territorio.
Baraka no presenta un argumento lineal, personajes centrales ni diálogos. En medio de sus enormes contrastes, la espiritualidad aparece como uno de los ejes de la experiencia humana. Es, en ese sentido, un mundo más allá de las palabras.
Dirigida por Ron Fricke y estrenada en 1992, la película fue realizada en formato de 70 mm. Su música fue compuesta por Michael Stearns e incluye colaboraciones de Dead Can Dance y otros artistas.
Fuente audiovisual: Dailymotion · Película Documental (Baraka) (1992).